Jardinería

El truco casero para cultivar aloe vera en tu jardín

¿Quieres agregar un aloe vera a tu hogar? Esta es la manera sencilla para cultivar y cuidar la planta después de que lo hagas.
lunes, 10 de junio de 2024 · 06:01

El aloe vera, también conocido como sábila, es una planta suculenta maravillosa que encontramos en muchos hogares para decorar, pero también para su uso en algunos dolores, como quemaduras del sol. Su cultivo es muy sencillo y por eso cualquier persona puede tener esta especie increíble, ya sea en una maceta o dentro de una maceta para tenerla en un lugar adecuado dentro de la casa. 

Así puedes cultivar aloe vera paso a paso

Para tener un aloe vera en buen estado y que pueda crecer en excelentes condiciones, tienes que considerar que a esta planta le encanta el suelo ligeramente ácido y bien drenado, además, adora la luz directa, así que asegúrate de encontrar un lugar donde el sol apunte al menos seis horas al día. Si no tienes espacio en un jardín, es una especie que puede crecer en una maceta con los cuidados necesarios.

Fuente: Pexels

Paso 1

Una vez que tengas el suelo donde vas a cultivar aloe vera y ya cuentes con tu planta sana (la puedes conseguir en cualquier mercado de plantas o lugar de jardinería), lo primero que tienes que hacer es excavar un agujero en la tierra y colocar ahí la especie. Tendrás que cubrir las raíces con la tierra y compactar toda la que queda alrededor para asegurarla, no dejes que quede floja o con vacíos. 

Paso 2

¿Ya tienes tu aloe vera en el suelo cimentada y lista para echar raíces? Entonces lo que sigue es regarla de manera adecuada. La mejor forma para hacerlo es evitando el exceso porque si esto ocurre, podrías provocar que la parte de la raíz se pudra debido a la humedad. Permite que el suelo se seque entre cada riego y evita que caiga el agua directo en las hojas para no hacer que se pongan amarillas. 

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Cuidados para tu aloe vera

Cuando hayas logrado cultivar tu aloe vera del modo fácil que te contamos aquí, lo que tienes que hacer es procurar tu planta para que pueda continuar en tu hogar. Para ello, solo necesitas hacer el riego ocasional (sin tener que ahogarla, recuerda que el exceso es el enemigo) y darle un fertilizante ligero una vez durante la primavera. En caso de que vivas en lugares muy fríos, protégela porque no es una planta para temperaturas bajas.