REALEZA

Príncipe William rompe una de las reglas más importantes por hacer feliz a un niño

¿Rebelde con causa? El príncipe William rompe una de las reglas más importantes de la corona británica para hacer feliz a un niño.
martes, 14 de mayo de 2024 · 16:08

El príncipe William, heredero a la corona, ha atraído la mirada pública tras su noble acto que, a pesar de romper una de las reglas más importantes de la corona para hacer feliz a un niño, mostró su lado más amable ganándose el corazón del pueblo británico. Sin duda, sus acciones han dado mucho de qué hablar en estos días.

William Arthur Philip Louis, mejor conocido como príncipe William, ha estado en frente a la mirada pública tras las diversas situaciones de salud que aquejan a la familia real como el padecimiento de cáncer del rey Carlos, y su esposa, Kate Middleton. Sin embargo, el príncipe de Gales vuelve a acercarse al ojo del huracán tras el regreso de su hermano, el príncipe Harry.

El príncipe William no quiere ver a su hermano

El regreso del príncipe Harry se caracterizó por la ausencia de su hermano, pues las diversas acciones que ha tomado duque de Sussex tras los diagnósticos médicos de sus familiares, así como su decisión de tomar la residencia estadounidense con intenciones de abandonar la completamente la corona británica han irritado a William, quien ha decidido tomar distancia.

príncipe William
William huye de su problemático hermano. Foto: AP

Por ello, el príncipe William huyó a la capital británica de Cornualles para tomar un pequeño descanso de la situación que rodea a su familia. En este viaje el príncipe de Gales visitó la playa de Fistral, donde interactúo con el pueblo respondiendo preguntas y realizando diversas actividades en las que se le captó rompiendo una regla básica de la corona británica. Sin embargo, este acto ha enternecido al público.

Más vale pedir perdón que permiso

En la playa de Fistral, el heredero a la corona se encontró con un grupo de niños entre los cuales destacaba uno con el brazo escayolado, quien al ver al príncipe William hizo una inocente petición desconociendo que con esto estaría haciendo que el miembro de la familia real rompiera una regla real. La petición que hizo el niño fue que el príncipe le firmará el yeso.

corona real británica
William disfruta de sus vacaciones y rompe las reglas. Foto: AP

Entonces, William con una sonrisa se acercó a este, le dijo: “shhh, no se lo digas a nadie, que no debo hacer eso” y le firmó el yeso. De esta forma, William continuó con su pequeño descanso mostrando una actitud relajada y tranquila atrayendo a los ciudadanos, quienes no dudaron en preguntarle por el estado de salud de Kate, su esposa, a lo que respondió que ella se encontraba bien. Asimismo, preguntaron por sus hijos, el príncipe George, la princesa Charlotte y el príncipe Louis, a lo que contestó que ellos se encontraban celosos porque él estaba en la playa y ellos no.

¿Por qué la familia real prohíbe los autógrafos?

La razón por la cual la familia real prohíbe que sus miembros den su firma es por mera seguridad, pues de esta forma pueden evitar que suplanten su identidad y que ocurran falsificaciones que podrían volverse problemáticas poniendo en riesgo la identidad de sus miembros como la imagen de la familia real.

príncipe de Gales
Esta es la razón por la que la corona británica prohíbe a sus miembros dar sus firmas. Foto: AP

Sin embargo, a pesar de esta regla, no todos los integrantes de la corona la han seguido al pie de la letra y el príncipe William no ha sido el primero en romperla, pues la esposa del príncipe Harry, Megan Markle, da su firma como actriz sin dudar a pesar de la prohibición de la corona. Por otro lado, hay miembros que han manejado esta situación con gracia como ha sido Kate Middleton, princesa de Gales, quien al encontrarse en una situación similar a la de su esposo opta por hacerles dibujos a los niños en vez de dar su firma.

Esta fue la regla real que el príncipe William rompió para hacer feliz a un niño, ¿qué opinas de esta prohibición de la corona británica? Sin duda, es una regla dura, pero no necesaria aunque a veces los miembros se saltan el protocolo por conmovedoras situaciones extraoficiales.